Paraguay iniciará la recepción formal de ciudadanos extranjeros que fueron rechazados por las autoridades migratorias de Estados Unidos. Según los términos establecidos, el país recibirá un cupo de hasta 25 personas mensualmente, en el marco de un acuerdo bilateral cuya existencia y detalles técnicos se mantuvieron en reserva hasta hoy.
“Mañana llegan a Paraguay 25 personas migrantes que fueron rechazadas por Estados Unidos, en virtud de un acuerdo que no fue analizado -como debía ser- por la Comisión Nacional de Apátridas y Refugiados (Conare) ni fue aprobado por el Congreso. Si no califican para permanecer en Estados Unidos, ¿por qué calificarían para Paraguay?”, señaló el senador Rafael Filizzola, ex miembro del Conare quien renunció en agosto pasado justamente por la falta de transparencia de este acuerdo.
Cuestionó que el acceso al documento se produjo hoy a solo 24 horas de que el primer contingente de personas rechazadas por el país norteamericano arribe a territorio paraguayo. Filizzola denunció que, pese a que la última adenda del convenio fue suscripta en febrero de este año, no se dio participación a las instituciones pertinentes. El legislador señaló que el texto no fue analizado por la Comisión Nacional de Apátridas y Refugiados (Conare) ni contó con la aprobación del Congreso Nacional.
"De acuerdo al artículo 2.1, Estados Unidos debía proponer a la Conare el traslado a Paraguay de esas personas, pero pregunten si algún miembro de la Conare estaba enterado de la firma y del arribo de mañana", cuestionó el parlamentario, subrayando que la falta de transparencia vulnera los protocolos de control migratorio.
Uno de los puntos de mayor controversia radica en la seguridad. Al tratarse de personas que no calificaron para permanecer en Estados Unidos, surge la interrogante sobre los criterios que los harían aptos para ser recibidos en Paraguay.
El senador advirtió además sobre el carácter reservado de estos procedimientos.
"¿Quiénes vienen? Estados Unidos dice que deporta criminales, terroristas, etc. ¿Ellos vienen? Y ¿qué es lo peor? No vamos a saber nunca quiénes fueron recibidos porque el trámite de refugio es secreto", remarcó.
Para el legislador de la oposición este es un acto de "genuflexión" por parte de la administración de Santiago Peña, cuestionando qué beneficio real obtiene el país al someterse a una política migratoria compartida por menos de una decena de naciones a nivel global. “¿Qué gana Paraguay con esto? No existe reciprocidad; solo parece responder al pago de favores particulares a cambio de someterse a una política migratoria a la que menos de diez países se adhirieron”, sentenció Filizzola.









